1. Me gusta porque…

¿Qué es lo que más te ha gustado del relato?

mensajebotella

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2. Mensajes embotellados

A Jean Baptiste le llega un mensaje en una botella. ¿Qué te parece si jugamos con esta idea?

Necesitaremos:

– Una botella de agua (¡vacía!).

Así de bien quedaron los mensajes de los alumnos de Cabañaquinta.

Así de bien quedaron los mensajes de los alumnos de Cabañaquinta.

– Una cuartilla.

– Un boli.

– Un poco de imaginación.

Realización:

 

 

 

Escribe un “mensaje en la botella”.

En el cuento se juega con el futuro; ahora imagina tú lo que te gustaría para el día de mañana. Escribe cómo te imaginas dentro de quince años e introdúcelo en la botella (vacía). Después, dásela a tu profesor/a…

Y a ver qué pasa…

3. Grandes maestros del terror

¿Sabías que hay grandes autores “clásicos” que también han escrito cuentos sobre “mensajes embotellados”? Uno de ellos es Edgar Allan Poe, reconocido como un maestro del relato corto, renovador de la novela gótica y de terror y creador de las novelas de detectives. Pincha aquí para leer su relato Manuscrito hallado en una botella.

Aquí tienes una imagen del autor pintada por el genial artista asturiano Javier del Río.

E. A. Poe

4. Paseando por el muelle

¿Sabías que cerca del Quai d’Orsay (muelle de Orsay), donde se desarrolla la historia, se encuentra actualmente el museo más importante del mundo sobre Impresionismo? Puedes investigar un poco sobre él: aquí tienes el enlace.

Tête de jeune garçon

Si además te ha conmovido la historia del aprendiz, fíjate en este retrato que está en el museo, Tête de jeune garçon (cabeza de chico joven) de Henry Cros.

Imagina que es Jean Baptirte quien te mira, y redacta una descripción. Fíjate en la expresión de sus ojos, piensa qué puede estar sintiendo…

5. ¿Y si…?

El cuento termina de una manera muy triste, ¿no te parece? Imagina que eres Bambert y dale una segunda oportunidad a Jean Batiste.

Continúa la narración como si lo hubieran soltado tras su detención.

¿Se ha quedado con un poco del tesoro? ¿Su vida continúa igual, como aprendiz de zapatero, o quizá ha cambiado? ¡Cuéntanoslo!